Historia del tratamiento de agua

El agua, como elemento esencial para la vida, siempre ha jugado un papel muy importante en la sociedad. Dada su necesidad, la humanidad ha almacenado y distribuido agua desde tiempos inmemoriales.; siglo tras siglo ha ido evolucionando hasta conseguir las potentes y eficaces máquinas de tratamiento de agua que tenemos hoy en día. 

 

Los primeros asentamientos solían ubicarse en lugares con fuentes de agua dulce fácilmente accesibles. Al crecer y extenderse había regiones que quedaban alejadas de dichas fuentes, por ello, se hizo necesaria la búsqueda de vías alternativas para la obtención de este recurso. Así nacieron los pozos. Los primeros antecedentes  los encontramos en Jerico, Israel. Para su transporte usaban canales excavados en la arena o las rocas. 

 

Más tarde se usaron tubos huecos a modo de cañería hechos con bambú en el caso de China, y palmera en Egipto. En este último además se hace referencia, por vez primera y hacía el 1500 A.C, al tratamiento de agua para su potabilización. A través de la ebullición, la exposición a los rayos solares o la filtración con grava o arena. 

Como bien sabemos, en Europa los romanos construyeron acueductos y estanques y podían llegar a transportar el agua a una distancia de hasta 90km. Pese al buen funcionamiento de los acueductos, tras la caída del imperio, se dejaron de usar. 

 

Durante la edad media la evolución en este campo fue mínima. La población creció exponencialmente y con ella la contracción de enfermedades derivada de la falta de higiene. El agua de consumo humano solía ser la misma en la que arrojaban residuos y excrementos, por ello infinidad de personas, sobretodo de las clases más bajas, enfermaban y morían. En esta época encontramos la figura del porteador, encargados de cargar agua sin contaminar extraída de lugares alejados de la ciudad. 

 

Tras esta etapa las ciudades comienzan a florecer y desarrollarse hasta llegar a la revolución industrial. El 1804 el ingeniero escocés John Gibb crea el primer sistema de suministro de agua potable a una ciudad. Abasteció a la ciudad de Glasgow de agua filtrada. Dos años después se construyó en Paris una planta de tratamiento de agua en la que se dejaba sedimentar el agua durante 12 horas y posteriormente se filtraba mediante arena y carbón. 

 

Y como pionero en el tratamiento de agua, James Simplón, quien inventó un filtro de arena para la purificación de agua potable.