El laboratorio Dr. Oliver Rodés garantiza la salubridad del agua desde 1992

Una factura de cinco pesetas por una analítica de orina efectuada el año 1902 por el doctor Benito Oliver Rodés es uno de los documentos que certifican la larga experiencia analizando muestras de la firma que hoy encabeza la cuarta generación de una familia consagrada a la investigación, centrada sobre todo en el agua. En julio de 1903, hicieron el primer análisis de un agua mineromedicinal, la de Vilajuïga. Fueron los primeros pasos del laboratorio de análisis privado más antiguo de España que todavía hoy funciona.

En su sede de 1.200 metros cuadrados, ubicados en El Prat de Llobregat, 32 personas en plantilla analizan muestras de agua, de manera sistemática, de unos 80 manantiales de todo el Estado y, puntualmente, de una veintena más. Confirman la salubridad del agua en su fuente de origen, y en puntos de su recorrido hasta el pre y postenvasado, o, en su caso, hasta el grifo que la ofrece para consumo público o particular.

Es algo que domina esta firma a través de sus 112 años de historia, una experiencia que está en la base de su apuesta por el I+D sobre todo tipo de materiales con los que está en contacto el agua y productos alimentarios. «Si hemos podido especializarnos tanto en detectar posibles migraciones en el agua envasada, podemos aplicarlo también en el campo de los materiales con los que está en contacto el agua de consumo, como griferías, tuberías, depósitos, pero también al sector alimentario y al farmacéutico», detalla Jordi Oliver-Rodés, actual gerente del laboratorio que fundó su bisabuelo. Auditorías sobre explotación y distribución de agua en Europa del Este y Norte de África e Iberoamérica es otra línea de crecimiento de la empresa que factura en torno a los dos millones de euros.

vía www.elperiodico.com

Comparte este post en las redes:

Escribir comentario

Comentarios: 0