Agua sin cal en el hogar con OLYMPIA

Con un agua bien tratada, bellos por fuera y por dentro

 

El cuerpo humano contiene un 70% de agua aproximadamente, en función del sexo y de la edad esta cifra puede variar. La necesidad de hidratarnos es evidente, no sólo para saciar la sed sino también para el bienestar de nuestro cuerpo, para velar por el correcto funcionamiento de órganos y eliminación de toxinas. Por este motivo, beber muchos líquidos siempre ha sido y será una recomendación de médicos y profesionales del sector del agua por los numerosos beneficios que conllevan para nuestro día a día e incluso para el bienestar a largo plazo.


Un ejemplo de ello lo encontramos en prensa recientemente dónde se publicó un artículo sobre las siete partes del cuerpo que envejecían antes. Entre otras, se nombraba el cabello, las rodillas o, por ejemplo, la cara y los párpados. De éstos últimos se escribió que "aunque las cremas anti-edad pudieran ayudar, para evitar el envejecimiento facial es importante una buena alimentación y estar bien hidratado". Por ello, se recomienda beber mucha agua, que sea natural y de calidad como el agua tratada con OSMOTIC, para beber no sólo durante el ejercicio de una actividad física sino también el resto del día.  


Ducha sin cal en el hogar con la descalcificadora Olympia
Una ducha con agua sin cal beneficia nuestro cuerpo, especialmente piel y cabello

Protege las instalaciones, ahorra energía y productos de limpieza

 

No sólo debemos cuidar el agua que ingerimos. Una ducha con agua con cal deteriora a la larga nuestro cabello e irrita y seca la piel, de modo que en el hogar optamos por descalcificar el agua para sentir una piel suave, fina, cuidada e hidratada. Varios negocios, en especial las peluquerías, también han optado por tratar el agua con descalcificadores con el fin de dar un mejor servicio a sus clientes. Por otra parte, la cal también la encontramos en otras partes del hogar como en las tuberías, la vajilla, el lavaplatos, y otros electrodomésticos que se van deteriorando.

 

Descalcificar el agua con un equipo preparado para ello es la solución para eliminar del todo la cal, evitando así la formación de depósitos de sarro, oxidación y puntos de corrosión en tuberías e instalaciones. El descalcificador OLYMPIA es para toda la vida, olvidaros de averías y de reparar a menudo los electrodomésticos por culpa de la cal. Un descalcificador, incluso, ayudará en vuestra colada, donde notaréis que la ropa no se deteriora, usaréis la mitad de productos químicos y evitaréis los residuos que estos comportan y, a la vez, los lavados funcionarán con ciclos más cortos de tan sólo 40', ya que el agua descalcificada limpia más porque disuelve mejor el jabón. 

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