La Xunta de Galicia ordena beber agua del grifo en escuelas de 0 a 3 años

El incremento de las tasas de las escuelas infantiles de la Xunta no impedirá que se sigan haciendo ajustes. Bajo el argumento de unificar criterios de funcionamiento en los centros de 0 a 3 años pertenecientes a la red Galiña Azul (118 del Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar y 24 escuelas infantiles gestionadas por la Consellería de Traballo e Benestar), la Xunta ha remitido una circular con una serie de instrucciones entre las que figuran que el agua que se consuma deberá ser de la traída.

Se elimina así el agua embotellada, también para los lactantes. La norma tiene carácter general, excepto en los casos que se compruebe que el agua de las escuelas infantiles no es apta para el consumo. La consellería dice que para ello se está realizando un estudio a través de la Dirección Xeral de Innovación e Xestión da Saúde Pública y que solo se servirá agua embotellada en los casos imprescindibles.

Desde la Xunta se asegura que esta norma elimina diferencias, ya que la práctica de beber agua del grifo es habitual en muchas escuelas infantiles. Y con este mismo argumento de propiciar la igualdad entre todas las guarderías del consorcio y las escuelas infantiles se dictan otra serie de normas que en el fondo no suponen más que nuevos ajustes.

Así, se dice que el próximo curso las familias de niños de cero a seis meses deberán aportar la leche y los cereales para su alimentación. Los menús no serán al albur de cada escuela, ya que estarán controlados por un nutricionista. Y las familias serán también las encargadas de llevar los baberos y mandilones que cada niño necesite y de lavarlos.

Estas y otras instrucciones recientemente adoptadas por la Consellería de Traballo e Benestar están siendo expuestas a padres y madres en diferentes puntos de Galicia en reuniones preparativas del próximo curso escolar, provocando diferentes reacciones. En Ribadeo, por ejemplo, familias del centenar de niños matriculados en la escuela infantil están promoviendo una recogida de firmas para presentar en la consellería reclamando que se reconsideren estas medidas o, cuando menos, se ofrezcan alternativas.

Una madre ribadense lamentaba ayer que tras subirle de 132 a 199 euros la cuota mensual que pagará por su hijo matriculado en el grupo de dos a tres años, ahora se encuentra con esta sorpresa: «Suben las tasas con el argumento de mejorar el comedor y resulta que quitan el agua embotellada, cuando hay pediatras que aconsejan que no se dé agua clorada».

También se preguntan qué va a ocurrir cuando la lluvia arrecie y el agua de la traída salga turbia, algo habitual en muchos lugares de Galicia, pese a lo cual sigue siendo potable. Desde la Xunta replican que con estas instrucciones se unifican criterios y se corrigen excesos.

 

VIA www.lavozdegalicia.es

 

 

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