El vertido de una gasolinera de Santa Perpètua contamina pozos, piscinas y animales

La concejal de Medio Ambiente, Carme Araque, pidió a l'Agència Catalana de l'Aigua que abriese una investigación

Siempre hemos utilizado el agua de pozo para regar el jardín y para llenar la piscina, el estanque y para la lavadora. Todo empezó hace un año, cuando noté que la ropa que sacaba limpia olía mal, a gasolina. Luego se nos murieron algunos peces del estanque. Los que sobrevivieron salían de agua, como si se escapasen. No lo habíamos visto nunca. Era muy extraño". Son palabras de Joan Carreras y de su mujer Montserrat Grau, vecinos de Santa Perpètua de Mogoda (Vallès Occidental). 
"Al llegar el verano, el agua de la piscina estaba siempre sucia, como aceitosa, y eso que poníamos la depuradora cuatro horas cada mañana. Nos gastamos mucho dinero en productos para limpiarla; consultamos a expertos, hasta que ese aceite taponó los filtros de la depuradora y la rompió. Ya no nos volvimos a bañar. Desde que regamos la hierba del jardín con el agua del pozo no ha vuelto a verdear como antes; está moribunda", prosiguen los vecinos. Cuando abren el grifo de la fuente del jardín, el agua tiene el inconfundible olor a gasolina que impregna todo el aire.

Sufren el problema, los pozos de una quincena de familias de la Cubeta de La Llagosta, paralela a la riera de Caldes. Entre marzo y abril de 2011, se realizaron unas obras en la gasolinera del Pont Vell, de BP y, según admite la petrolera, "hubo un lamentable accidente por parte de los operarios que hacían la obra". Se agujereó la cañería que conecta la descarga del camión con el depósito de almacenaje y se vertieron de 8.000 a 9.000 litros de gasolina sin plomo al acuífero.

La concejal de Medio Ambiente, Carme Araque, pidió a l'Agència Catalana de l'Aigua (ACA) que abriese una investigación. El junio pasado, la ACA confirmó la "aparición de restos de benceno, tolué, etilbenceno y olores de disolvente en el agua del acuífero". La contaminación se ha extendido a lo largo de medio kilómetro, entre la gasolinera y el campo de fútbol de Can Folguera. Los vecinos no pueden usar esta agua para riego, limpieza ni en las piscinas. El ACA juzgó que "el alcance y magnitud de la afección de las aguas subterráneas han superado con creces la estimación inicial de BP" e instó a "minimizar los efectos de la contaminación con la mayor celeridad. dada la gravedad de la situación".

Araque lamenta que "después de tantos meses dando todas las facilidades para que BP pusiese remedio, nos sentimos engañados. Han contaminado del acuífero y no han cumplido con ninguno de los acuerdos. Nos dicen que en España no hay ninguna empresa que construya e instale un sistema para rehabilitar el acuífero. Las obras tenían que estar en marzo y nos dicen que quizás finalizan en mayo. Y la contaminación sigue en el agua".

El ACA indicó ayer que el mes pasado hizo un requerimiento para que la petrolera descontamine la zona "y evitara que el foco se extienda y se propague aguas abajo". 

Cuando se descubrió el año pasado ya le pidió que actuara rápidamente atajando el foco del vertido. Pero pese a todo, la descontaminación íntegra del área afectada no se ha hecho.

 

VIA www.lavanguardia.com

 

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