El 72% de los ibicencos beben agua envasada porque la del grifo es «mala»

Una encuesta elaborada por Amics de la Terra deja en evidencia la pésima calidad del agua de las redes municipales, lo que obliga a la mayoría de los usuarios a adquirirla embotellada.

El 54% de las personas que reciben en sus casas el agua de la red municipal nunca la beben porque consideran que es mala o tiene mal sabor, según una encuesta elaborada por Amics de la Terra entre 200 familias de la isla de Ibiza, 45 de ellas de Vila. Una parte de esas encuestas fue realizada en la calle, pero la mayoría fueron rellenadas por simpatizantes, que las enviaron por correo electrónico. 

Según esa encuesta, elaborada en los dos últimos meses, el 15% considera que el agua del grifo es buena para beber, mientras que el 31% cree que está bien pero prefiere no probarla.

¿Y qué hace el 85% que descarta saciar la sed con el agua de la red? Pues comprarla embotellada. El porcentaje es alto: el 67% de todos los encuestados siempre adquieren botellas de plástico, el 9,3% lo hace a veces y el 23,26% nunca. 

El 71,8% de los que están conectados a la red municipal de agua compran el agua embotellada, mientras que el 10,3% lo hace «a veces» y el 17,9%, nunca. Es decir, lo que llega a los grifos no parece satisfacer a los usuarios, de los que un 82% suelen adquirirla envasada debido a la mala calidad de la que tienen en casa.

Y entre esos encuestados, los que poseen un pozo particular nunca van al súper a por una garrafa. En el caso de los que recogen el agua de lluvia, el 25% se gasta el dinero en abastecerse con botellas, otro 25% lo hace a veces y el 50% se basta con lo que recoge, según los datos ofrecidos por Amics de la Terra, que ayer instaló una mesa informativa en el paseo de Vara de Rey en la que explicó, entre otras cosas, que en Ibiza se gasta 203 litros por persona y día, más que la media española (165) y de Europa (150). La razón: por las piscinas, por los jardines, por el turismo y, esencialmente, porque el 35% se pierde cuando circula por la red de abastecimiento, que no es poco. 

Desde Amics de la Terra afirman que ese gasto excesivo repercute en el aumento de la salinidad de los pozos de la costa sur, los más turísticos, desde Sant Josep a Santa Eulària. 

La mayor parte de los encuestados por Amics de la Terra reciben agua potable en sus casas al estar conectados a las redes municipales. El 8,89% recoge el agua de la lluvia, mientras que el 2,22 tienen un pozo particular. En igual proporción, 2,22%, suman el agua de las lluvias a la que les traen en camión cisterna.

A quienes pasaban por la mesa informativa del paseo de Vara de Rey se les proponía adivinar la procedencia del agua de tres botellas. La mayoría confundía la embotellada con la de grifo filtrada.

VIA www.diariodeibiza.es

 

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